Capítulo 101: El peso de los sentimientos.
La casa estaba en silencio, un silencio distinto al de otras noches. No era tranquilidad, era reflexión. Era ese tipo de calma que llega después de una tormenta emocional, cuando todos están agotados por dentro, aunque el cuerpo esté quieto.
Mateo estaba sentado en la cama, con las piernas colgando y las manos apoyadas sobre el colchón. Bianca se había sentado a su lado, sin invadir su espacio, pero lo suficientemente cerca para que él sintiera su presencia. Luciano permanecía frente a ellos, a