Capítulo 100: El primer encuentro.
La tarde cayó despacio, como si el tiempo mismo se hubiera detenido para observar lo que estaba a punto de ocurrir.
Bianca miró el reloj por tercera vez en menos de un minuto. Aún faltaban veinte, pero su corazón latía con una fuerza que le hacía difícil respirar con normalidad. Mateo estaba a su lado, sentado en el sofá, con las piernas recogidas y los hombros tensos. Desde que Luciano les había dicho que esa tarde sería el primer encuentro, el niño no había vuelto a soltarla.
Literalmente.
Su