Capítulo 102: Aliados en la oscuridad.
El silencio de la noche envolvía el apartamento con una elegancia casi ofensiva. Gabriela no estaba en la casa vieja, esa que decía reconocer vagamente, esa que fingía observar con nostalgia cada vez que alguien la mencionaba. No. Esa noche estaba en su verdadero refugio: un apartamento lujoso, en lo alto de un edificio exclusivo, con ventanales de piso a techo que mostraban la ciudad iluminada como un tablero de ajedrez.
La luz era tenue, cálida. Sonaba música suave, instrumental, cuidadosamen