—Alfa Hansson —saludo una empleada de la casa Marchetti al verlo allí en la puerta. La mujer no dudo en mostrar su desconcierto, ya que no estaba avisada de que vendría alguien importante a visitar al rey.
—Hola… mmm… vengo a ver a la princesa Kazuma —le dice.
—Espere allí, le diré que la busca —este solo asintió para observar la enorme sala sin detenerse en los detalle, no era fanático del lujo y no entendía mucho ciertas obras de artes que ocupaban las paredes blancas del lugar.
—Gunnar —llam