La reunión de la tarde se desarrollaba con normalidad. Alejandro repasaba los avances del proyecto con su tono analítico, mientras José Manuel intervenía ocasionalmente con observaciones estratégicas. Eliana, como siempre, escuchaba con atención, pero su mente no estaba del todo en la conversación. Algo en el comportamiento de Isaac le parecía inusual.
A diferencia de otros días, donde su actitud relajada le daba un aire despreocupado, ahora estaba serio, incluso distante. No hacía comentarios