Eliana despertó temprano con la cabeza aún llena de pensamientos inconclusos. La velada de la noche anterior no solo le había traído tensión, sino que también había reabierto heridas que ella creía cerradas.
Se levantó con pesadez, tomó una ducha larga y se vistió con un traje elegante. Hoy tenía una reunión importante en la empresa para recibir más detalles sobre la competencia. Pero antes de salir, su celular vibró.
Era un mensaje de Isaac.
Isaac: Buenos días, hermosa. ¿Lista para seguir derr