Capítulo 191: Confusión.
El olor del desayuno comenzaba a esparcirse por toda la casa, llenándola de una calidez casi maternal. El aroma del pan tostado, del café recién hecho y del dulce leve de la mantequilla derretida creaba una atmósfera serena, como si por un momento, la vida se hubiese detenido en esa cocina donde dos mujeres que apenas se conocían encontraban una extraña y reconfortante compañía.
Los niños reían con energía en la sala. Gabriel, con su pijama azul, saltaba entre los cojines y alzaba sus muñecos c