El sentimiento de tristeza comenzó a transformarse en algo más grande, algo que había estado guardando dentro de sí misma durante tanto tiempo: una chispa de lucha. Una chispa que había encendido su fuego interno. Recordó a Gabriel, a su hijo, y cómo él había estado siempre a su lado, apoyándola en cada paso, en cada momento difícil.
—Voy a luchar por Gabriel —dijo en voz baja, sus palabras llenas de una determinación renovada. "Voy a luchar por él, no me voy a rendir, ni por él, ni por mí mis