Cada día que pasaba, Amanda se torturaba con la misma escena, como si su mente hubiera decidido que el castigo tenía que repetirse hasta que aprendiera la lección.
Ethan y su novia.
Ese brazo firme, ese traje negro, esa mujer rubia pegada a él como si fuera normal, como si no fuera una puñalada elegante en pleno funeral.
Aaron tenía razón, él estaba muy cambiado, se veía más serio, más musculoso, más hombre y por s