Ethan no era el mismo.
Amanda tragó saliva, sintiendo que el nudo en la garganta tenía dientes.
—Esa respuesta no me dice nada. Pero aún así, no me iré, sin antes despedirme del señor Leonard.
Raquel enrojeció de furia.
No discutió más. No intentó mantener apariencias. Simplemente tiró de Amanda como si fuera un objeto.
La jaló lejos del velorio, lejos del ataúd, lejos de la gente, mientras los ojos curioso