No pertenece a nuestro mundo.
Amanda sintió la tensión quedarse en el aire.
No entendía por qué Daniel la había echado de esa manera, aunque una parte de ella sospechó que Daniel no estaba molesto con Rose, sino con el hecho de que Ethan la hubiera llevado ahí y de que él, por primera vez, no pudiera controlar el tablero.
Daniel volvió a mirar su plato como si nada hubiera pasado.
Como si no acabara de humillar a una mujer —su mujer— frente a e