El rubor le subió de golpe.
No solo había visto la humillación.
Había visto TODO.
—Perfecto —murmuró Amanda, queriendo que la tragaran las baldosas del piso—. Entonces ya sabe que medio internet piensa que estoy loca.
—Medio internet está compuesto por gente aburrida que necesita distracciones —replicó él, sin despegarse del escritorio—. Yo vi algo más.
Ella frunció el ceño.
—¿Qué cosa?
—Lealtad. —No titubeó—. Carácter. Orgullo. Y… absolutamente cero miedo a irte al infierno con tal de no queda