BIENVENIDA AL INFIERNO VAN NESS.
El cubículo de Amanda estaba justo afuera de la oficina de Daniel Van Ness, como un recordatorio permanente de que su nuevo jefe podía salir en cualquier momento a examinarla con esa mirada de bisturí que había usado durante la entrevista.
Katty la dejó allí con el entusiasmo de alguien que entrega un paquete bomba.
—Este será tu espacio —anunció, con una sonrisa que no llegaba ni al borde de sus ojos—. Todo lo que hagas se escuchará desde esa puerta, así que intenta no equivocarte. Bienvenida