Nueve años después de la detención de Chloe, la casa Hart se había consolidado como un hub global de sanación y educación, integrando el hogar familiar, el “Centro del Esmeralda” y una universidad especializada en trauma infantil y resiliencia. Personas de todos los continentes llegaban aquí para aprender herramientas de apoyo, compartir historias de superación y reconstruir sus vidas. Las paredes, antes adornadas con retratos de Chloe en poses artificiales, ahora albergaban murales colaborativ