Ocho años después de la detención de Chloe, la casa Hart había evolucionado en un complejo internacional de sanación y formación, donde personas de todos los continentes se reunían para aprender, compartir y reconstruir sus vidas. El espacio integraba el hogar familiar, el “Centro del Esmeralda” y una universidad especializada en trauma infantil, donde jóvenes profesionales adquirían conocimientos y herramientas para llevar la esperanza a sus comunidades. Las paredes, antes dominadas por retrat