Treinta años después. El sol de otoño bañaba las viñas de Bodegas Valdez – ahora extendidas por Valencia, La Rioja y Mendoza – con un calor dorado que prometía una excelente cosecha. En la bodega principal de Valencia, un hombre de treinta y ocho años con el cabello dorado y los ojos azules de su madre dirigía la reunión anual de directores, con la misma seriedad y pasión que ella había tenido en su época.
Mateo Valdez Ferrer era ahora el director general de la empresa, y había convertido Bodeg