Desperté con el dolor en la barriga —Luna va a cumplir tres meses, y todavía no me he acostumbrado al cansancio. Carlos está a mi lado, dormido, y los niños están en su habitación, seguro que ya se despertaron y están jugando en secreto. Me levanto con cuidado y bajo las escaleras, y me encuentro a Valeria en la cocina, llorando.
—Valeria, ¿qué pasa? —pregunto, acercándome rápidamente.— ¿Estás bien?
Ella se limpia las lágrimas y me mira con los ojos hinchados. —Mi empresa se ha declarado en qu