No suena convincente para mí.
Él no se burla.
—Ok —dice—. Entonces vamos.
Hay un silencio breve.
La frase me hace girar la cabeza.
—¿Qué cosas?
Él se encoge de hombros, como si no fuera importante.
—Detalles.
—No me digas “detalles” —le suelto sin pensar—. Eso suena a película mala.
Daniel se ríe.
—Está bien. —Hace una pausa—. Siento que Hellen no es tan inocente como quiere parecer.
Me muerdo el interior de la mejilla.
—No lo es.
Daniel me mira de reojo.
—¿Tú la con