Eva
Más de un mes después, mi vida no se parece a la de antes.
No porque sea perfecta. No porque ya haya ganado. Pero hay cosas que cambiaron y ya no pueden volver atrás.
Me lo repito mientras miro el correo por quinta vez, como si el texto pudiera desaparecer si dejo de verlo:
Aprobada.
Rol: mejor amiga de la protagonista.
Rodaje: fechas adjuntas.
Contrato en proceso.
Me quedo quieta con el teléfono en la mano, sentada en la misma mesa coja de siempre, en el mismo apartamento humilde, con la misma humedad en las esquinas. Y aun así, siento que estoy en otro lugar.
Rubi entra a la cocina con el uniforme de la escuela y una tostada en la mano.
—¿Otra vez lo estás leyendo? —pregunta, sonriendo.
—Es que… —me cuesta decirlo—. Es real.
Rubi deja la tostada, se acerca y me abraza fuerte, como si ella también necesitara sentirlo para creerlo.
—Te lo dije —murmura—. Te lo dije.
Yo cierro los ojos.
No lloro.
Me arden un poco, pero no lloro.
Desde la última vez que me rompí frente a Andrew, alg