Rubi
El día empezó como cualquier otro.
Y eso fue lo primero que me dolió.
Me desperté esperando algo distinto. No globos, o una fiesta sorpresa, tampoco un mariachi bajo la ventana. Solo… algo. Un mensaje temprano. Un “feliz cumpleaños” antes de que yo misma recordara la fecha.
Nada.
Mi celular tenía notificaciones, sí. Pero ninguna importante, publicidad, un recordatorio del banco. Un mensaje automático de una app que decía: “Celebra tu día especial con un descuento.”
Genial.
Cumplí diecioch