Eva
Lo último que recuerdo con claridad no es una discusión.
No es una amenaza.
No es una promesa.
Es Andrew arrodillado frente a mí, quitándome los zapatos con una paciencia que no merecía.
Ese recuerdo vuelve cada vez que cierro los ojos.
No yo provocándolo, no yo seduciéndolo. Yo rota, torpe, con la cabeza pesada y la lengua suelta. Yo siendo un desastre. Y él… quedándose.
A veces me pregunto si eso fue peor que cualquier beso.
Porque los besos pueden mentir.
El cuidado no.
Recuerdo su voz b