Abrí los ojos poco a poco. Mi visión estaba borrosa y, al principio, no sabía dónde me encontraba. Sentí el impulso de estirarme, así que extendí mis extremidades para desperezarme y comencé a pasear la vista hacia todos lados. Fue entonces cuando noté que toda la habitación estaba decorada en un tono cálido, mucho más cálido que el de mi apartamento. El olor del lugar... era a vainilla y a otra cosa que no logré descifrar.
De inmediato, me levanté de golpe de lo que entendí que era una cama, p