Al final... este hombre tenía razón. No estaba pensando bien ni mucho menos siendo inteligente. A pesar de todo, él me estaba manteniendo con vida. Me protegió aun sin saber quién era yo en ese momento y evitó que me asesinaran. No tenía ni la menor idea de qué clase de relación real tenía con mi padre, pero estaba haciendo lo posible por mantenerme a salvo, al igual que a Mariano.
—Está bien... —Susurré.
Apreté los puños debajo de la mesa para sostener el poco orgullo que todavía me quedaba. V