—No creas que te digo todo esto para que pienses que soy una especie de héroe, la verdad es que hago muchas cosas moralmente cuestionables, lo admito —Seth continuó hablando, encogiendo los hombros—, pero es la verdad, Ameline.
¿Lo era? ¿Era realmente la verdad? ¿O solo un embellecimiento de la verdad?
Parecía sincero, pero… este era el hombre que la aprisionó y maltrató, nunca lo creería una blanca paloma, y nunca iba a confiar en él si él no confiaba en ella.
“El ladrón cree a todos de su