Capítulo 87. Dominaré el mundo
El estrépito de colmillos chocando, de cuerpos cayendo sobre el lodo mezclado con sangre y sudor, llena el aire. La lluvia empapa el terreno y convierte cada movimiento en un esfuerzo sobrehumano.
Aria y Lyla corren a toda velocidad, sus pies apenas tocan el suelo. Esquiva por instinto a un lobo negro que se lanza hacia ella en cuanto nota su presencia. Apenas logra apartarse, sintiendo el zarpazo rozar su brazo. Su respiración es un nudo enredado en su garganta, el frío de la lluvia que cae a