Capítulo 110. Hermanas de alma
Elvira espera el momento en que todos se dispersan un poco. Aria está sentada junto a la ventana, observando el bosque cubierto por el brillo del sol. Sus ojos parecen más tranquilos, pero aún hay un dejo de melancolía en ellos. Elvira se acerca despacio, con una sonrisa tímida y una mezcla de nervios y ternura.
—Aria… —empieza con voz baja—, necesito hablar contigo.
Aria la mira, reconociendo la seriedad en su tono. Joel también se acerca, quedando de pie junto a ellas, sin saber si intervenir