Capítulo 88. ¡Devuélmela!
—¡No! —ruge Kael, liberándose de los lobos que lo mantenían atrapado. Corre hacia ellos, pero la onda de poder lo lanza varios metros atrás.
Los demás aúllan, aterrados y confundidos. Nadie puede acercarse.
Dentro de la esfera, Oscuro se retuerce, gruñe, araña con furia. Intenta desgarrar a Aria y a Lyla, pero cada vez que lo hace, la luz lo consume más. Su cuerpo ennegrecido comienza a fragmentarse, a deshacerse en polvo y sombras.
Aria siente cómo su vida también se escapa. Sus piernas flaque