Punto de vista de Lucas
Apenas pongo un pie en casa, algo se siente extraño. El aire es denso, como si el silencio ocultara una verdad a punto de estallar. No hay risas, ni voces, ni el usual sonido de pasos. Solo una quietud tan espesa que quema los sentidos. Mis padres están sentados en el salón, inmóviles, como estatuas de sal.
Subo las escaleras y toco la puerta de Rocío. Nada.
—¿Rocío? —susurro, esperando al menos un murmullo de respuesta.
La puerta se entreabre. Ella está sentada en la cam