Posiblemente nunca se acostumbraría a estar en este tipo de lugares.
Estefanía miró a su alrededor: copas que tintineaban al ser chocadas, música suave de fondo, risas apagadas y una asfixiante y poco disimulada atención.
Luego del reciente éxito en la carrera de su esposo, acudir a este tipo de eventos era la norma. Sin embargo, seguía costándole estar rodeada de este tipo de ambiente.
Disimuladamente alisó la falda de su vestido. No esperaba que tan pronto ya estuviera usando la prenda que