Luego de que estabilizaran a su padre, Cristian estaba listo para marcharse. No tenía nada más que hacer allí.
—Estefanía estuvo aquí hace unos días —la voz de Eleonor lo detuvo antes de alcanzar la salida.
No se giró, pero frenó sus pasos.
Hace unos días coincidía exactamente con el corto periodo de rebelión de su esposa. Por supuesto, le interesaba saber qué habían conversado.
—Vino a visitarme porque le pedí que lo hiciera —continuó ella con voz suave—. Es una chica tan dulce, Cristian... Me