Harper seguía con la hojita de papel del dibujo del niño entre sus dedos trémulos volviendo a tomar aire.
Peter había dibujado a dos adultos tomando de la mano a un niño, y los adultos eran Damon y ella.
La chica dejó escapar un silbido bajo y tragó saliva, recordando aquella noche, de las primeras que había pasado en la propiedad cuando llegó, esa en la que Peter la había llamado mamá en sueños.
La chica le tomó el rostro con las manos y lo miró a los ojos.
— Cariño, me alegra mucho que me cons