Mundo ficciónIniciar sesiónEl cañón del arma se cernía sobre el rostro de Damon, y el olor metálico de la sangre caliente, la suya, llenaba el aire.
El sicario que le apuntaba a la cabeza sonrió, saboreando el momento de la ejecución, Axa ya estaba a unos metros, contemplando el bosque por donde Harper y Peter se habían desvanecido, distraída por la certeza de su triunfo.
— Tu imperio ha caído, Damon Kóvach…
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