Damon continuaba con la mirada sobre la chica que se movía diligentemente de un lado a otro en la cocina ayudando a Elena con la cena, y sin darse cuenta de nada más que lo que lo hacía, ignorando por completo los intensos ojos grises que se posaban sobre ella sin perder detalle de su persona, con una avidez que la habría sacado de sus casillas.
— Señor Kóvach, ¿Cuánto tiempo tiene ahí parado? No sabía que ya había llegado de la oficina — Elena lo saludó con la confianza que le daba tener más d