La reunión se había convertido en un funeral. Isabella trataba de comer algo para bajar el efecto del alcohol. Julia se encontraba abrazada a mí. Romano sentado en la silla de ruedas me observa sin poder saber que terminaba de pensar. En cuanto a mí… el pacto me metía presión para tener un hijo, pero mi preocupación era el futuro de Julia, si podía salvarla de algún modo.
El timbre sonó e Isabella corrió a abrir la puerta. No esperábamos a otra persona y efectivamente fue Roberto. Quién la bes