Mundo ficciónIniciar sesiónEstaba tumbada en una camilla metálica y fría. Ni siquiera habían puesto una sábana. Una vía en mi brazo extraía sangre de mi cuerpo. Un par de metros más allá, mi Romano se debatía entre la vida y la muerte.
Poco a poco los párpados se me iban haciendo pesados, me iba debilitando mientras mi sangre salía. Ya sin poder aguantar y con los ojos cerrados, escuché.
—Paren la extracción d







