Mundo de ficçãoIniciar sessãoAl llegar arriba vi mi violín sobre la mesa, tuve el impulso de tocarlo un rato, pero no. En ese momento temía mi propia reacción violenta. Deseaba romper algo, en verdad haber pegado a Romano. Haber bajado y golpearle con esa carpeta roja. Haberle abofeteado esa maldita cara hasta borrarle su odiosa sonrisa. Vi el tequila en el mueble bar, cogí varios limones y sal y comencé a tomar un chupito detrás de otro. &nbs







