Mundo ficciónIniciar sesiónDespués de diecisiete horas durmiendo, sin cadenas en las muñecas y sobre una cómoda cama, Nysa abre los ojos con dificultad tras sentir un rayo de luz dorada en su rostro.
Sentir su calor fue un alivio rotundo, le agradecía al cielo no tener que ver más la oscuridad.
La reina de la muerte, ansiosa por su nuevo juguete, le mostró cosas que nunca había visto, su anterior portador… era un demonio d







