(Tres días después)
Como era de esperarse, la reina debía regresar a sus obligaciones; sin embargo, había algo que no la dejó dormir en esas setenta y dos horas.
“—Pero si se refleja la madurez de un gobernante. Usted solo refleja lo inadaptada e inmadura qué es, por eso no la toman en serio —hizo una a pequeña pausa —y antes de que me eche de su habitación como acostumbra me iré por decisión propia, conozco sus métodos y espero verla en los siguientes tres días como siempre acostumbra. Cambie