Los préstamos que necesita para sobrevivir.
En el Grupo Potter, todo estaba de cabeza. Un rumor recorría los pasillos como un susurro venenoso entre los empleados.
- Dicen que el señor Walter desterró a su propio hijo para quedarse con la herencia - murmuró una secretaria, inclinándose hacia su compañera.
- Yo escuché que tiene una mujer más joven… embarazada - añadió otra, bajando aún más la voz.
- Qué hombre más despreciable. Ni siquiera sabe manejar la empresa - concluyó alguien al fondo, mirando nerviosa hacia el ascensor.
Justo ento