Faddei
El silencio duró apenas unos segundos, habíamos discutido y terminé rompiendo su vestido infectado por la mano de ese imbécil desgraciado.
Fue Mabel quien reaccionó primero, pese haberse congelado, jamás la obligaría a estar conmigo, no soy de ese tipo, aunque la extrañe, aunque me muera de ganas por tocarla, nunca, le obligaría a estar conmigo.
Mi mente está colapsada y esa es la verdad, pero aun así tengo algo claro: Mabel me está odiando.
Cada uno de mis pensamientos se rompe