Mabel
Dije más de lo que debía, me siento agotada mentalmente, apenas la puerta se cierra Romi me abraza, está temblando y comenzó a llorar de forma desesperada, sus manos estaban temblorosas demostrando desesperación.
—Pensé lo peor mi señora. —La sujete, aunque tenía todo revuelto Romi, estaba peor que yo, su piel estaba fría. —Yo…
—No te asustes Romi, no te va a pasar nada, aquí estarás bien conmigo.
—Si me asusta ¿Y el señor Dante? ¿Riccardo? Señora me secuestraron. —Tocaron la puerta y