Tres años después
Mabel
Nunca imaginé volver a usar un vestido blanc y mucho menos caminar otra vez hacia Faddei.
Mis dedos tiemblan ligeramente alrededor del ramo de girasoles mientras observo todo frente a mí: Las mesas decoradas con velas, la enorme fuente iluminada y la familia reunida.
Nuestra pequeña familia.
—Mami deja de llorar. —susurra Gianlucas a mi lado con absoluta seriedad.
Bajo la mirada hacia él y siento el corazón derritiéndose, ya no es el pequeño niño que se escondía detrás