Mabel
Mis nervios estaban a flor de piel. Era la primera vez que estábamos en público juntos como esposos.
El restaurante estaba lleno de hombres, los ventanales protegidos, y se me formó un nudo espeso en la garganta.
A esto le temía.
Ser una mujer observada por muchos mientras compartía una cena aparentemente normal con su esposo. Me alejé de mi padre para no convertirme en un objetivo y terminé siendo exactamente aquello que quise evitar.
Sentí la mano de Faddei en la parte baja de mi espal