Faddei
Le mentí, no me tiene, ni estoy a sus pies.
—No te lastimará, llegará el momento que lo veamos a los ojos, que tu demuestres que ya no estás luchando sola, porque me tienes mariposa, me tienes a tus pies y a tus órdenes.
Su respuesta fue clara, me beso con más pasión de la que imagine, con más entrega de lo que puedo sostener entre mis manos.
¿La quiero? por supuesto que no.
¿Me parece cómoda su compañía? Realmente sí, me gusta dormir abrazándola y por algún motivo mis ganas de matar