Mientras Valentina se alejaba de la casona, la rabia comenzaba a mezclarse con una punzada de duda. ¿Y si, a pesar de su manipulación habitual, Gustavo realmente tenía algo importante que decirle? La imagen de su rostro demacrado y su aparente angustia volvía a su mente, sembrando una pequeña semilla de incertidumbre en su enojo.
Sin embargo, la memoria de su secuestro en ese mismo lugar, la forma en que Gustavo la había utilizado en el pasado, rápidamente sofocó cualquier atisbo de duda. No po