Samantha
Al abrir los ojos, lo primero que veo es a Cristian y sus labios, esos labios que me devoraron toda la noche. Como prometió, me hizo el amor hasta el cansancio. Un escalofrío recorre mi cuerpo al recordarlo. Me quedo contemplando su rostro por un largo rato; es tan guapo que no puedo creerlo. ¿De verdad estoy aquí, entre sus brazos, después de tanto tiempo?
El dolor pulsante en mi nariz me saca de mi trance. Al parecer, el efecto del medicamento ya pasó, y necesito tomar algo de inmedi