Una sonrisa burlona se dibuja en sus labios, y luego acerca otra vez su rostro al mío.
—Qué bueno que lo sabes, pero eso no significa que puedas andar por ahí libre por todo el campamento, te lo dije cuando llegamos… estos hombres llevan mucho tiempo sin ver a una mujer y al verte aquí, una hermosa Diosa recién bajada del Olimpo, inmaculada y pura… debes admitir que es una fuerte tentación, incluso para mí—
Sus palabras me ponen nerviosa y empiezo a arrepentirme de haberme involucrado en todo e