Mundo ficciónIniciar sesiónValery es una hermosa joven, abandonada desde muy pequeña, que ha tenido que enfrentarse a la vida sola. De aspecto sencillo y triste, vive su vida entre la realidad y sus sueños cuando vuelve a casa, pero su vida cambia cuando conoce a Nehuel, principe de un clan nómade, que se enamora perdidamente de ella. Cómo todo comienzo, Valery luchará por vencer sus temores y se sentirá segura de arriesgarse a confiar en alguien por primera vez en su vida, por fin sabrá lo que se siente al ser amada y protegida por alguien más que ella misma. Nehuel logrará ganarse su confianza y su corazón siendo inmensamente felices, lo que cambiará abruptamente cuando alguien le informa al jefe Tecumseh, padre de Nehuel que se niega a aceptar que su hijo, un alfa de sangre pura y futuro jefe se relacione con una simple humana, ya que solo puede emparejarse con una mujer de la tribu para ser su Luna y asegurar una descendencia de sangre pura. Nehuel envía lejos a Valery con el fin de protegerla y la promesa de que volverá por ella, sin saber lo que deja con ella. Muchos ires y venires revolucionaran sus vidas, pero finalmente, la Diosa Luna se encargará de colocar cada cosa y a cada quién en su propio sitio.
Leer másEs un día resplandeciente en Jensenville, un pueblo sencillo y de aspecto antiguo, en dónde aún se conservan y respetan las mismas leyes y tradiciones de hace 100 años. Podría decirse que, literalmente, sus habitantes se han quedado detenidos en el tiempo y lógicamente, todos viven de la caza, la pesca y la agricultura por lo que, si tuviera que describirla en pocas palabras, diría que podría perfectamente ser una comunidad moderna autosustentable.
La vida cotidiana allí es monótona pues la única acción que puede verse, son los espectáculos de rodeo que se llevan a cabo dos veces al año.
El pueblo lleva el nombre de su fundador, Clayton Jensen quien llegó al lugar y comenzó su colonización en 1894, siendo seguido por otros aventureros en busca de un sitio para establecerse.
Se hicieron tratados con los indios que dominaban los territorios cercanos como el caso de los “Omanumecas” con quienes aún continúan manteniendo una buena relación y haciendo negocios.
Joseph Jensen, último descendiente vivo de Clayton y el mas poderoso del pueblo, es un hombre muy amable que enviudó siendo muy joven y que vive sólo con su hija Valery, una encantadora niña de 20 años con hermosos rizos dorados y una tez tan blanca como la nieve que la convierten en la muchacha más hermosa del pueblo. Aunque no es su verdadera hija, llegó a su vida como una bendición caída del cielo cuando era apenas una bebé, alguien la había escondido y abandonado en su carreta en uno de sus viajes a Stormtown, un pueblo vecino al que solía ir en busca de granos para sembrar.
La descubrió mientras descargaba la carreta al llegar y tenía una nota metida entre las mantas con que estaba envuelta la que, tras leerla, le hizo entender que ya nunca podría sacarla de su vida:
...”Estimado señor Jensen, sé que pensará que esto es una locura y que, aunque no me conozca, soy la peor escoria que jamás haya existido pero le aseguro que se equivoca. Esta es mi pequeña Valery y lamentablemente no puedo criarla sola. Su padre se fue poco antes de que ella naciera y no puedo permitir que ella crezca y viva sufriendo las consecuencias de ello. Sé muy bien que usted es un buen hombre que acaba de enviudar hace poco más de un año y ha vivido solo desde entonces, por eso, le ruego que acepte a mi niña como suya, piense en ello cómo una bendición de Dios y gracias a la cual, ninguno de los dos volverá a estar solo. Le estaré siempre agradecida”...
Después de pensarlo mucho, decidió presentarla a la gente del pueblo como la hija de un amigo de Stormtown, viudo y a punto de morir que le había pedido adoptarla como suya, por lo que y desde ese momento, era Valery Astrid Jensen(le dio el nombre de su difunta esposa como segundo nombre en su honor) para todos. También había decidido que jamás le diría que no era su verdadero padre, sino que era su pequeña y de su esposa, quien había muerto al darla a luz, por supuesto les había pedido a todos que respaldaran esto y nunca dejaran que ella supiera la verdad.
Joseph era el dueño de la tienda mercantil del pueblo donde trabajaba todo el día desde muy temprano y Valery, que ya había terminado la escuela, se había convertido en la señorita de la casa ocupándose de todo incluso de asegurarse de que su padre nunca olvidara tomar los medicamentos que el doctor le había recetado para lo que caminaba hasta la tienda de ida y vuelta dos veces al día.
Con sus 56 años, él sufría de mucho dolor de huesos por lo que Valery llevaba bastante tiempo pidiéndole que le permitiera aprender a administrar la tienda para ayudarlo, pero él se negaba a hacer que su pequeña tuviera que desperdiciar su vida allí cuando debía estar pensando en su futuro y en formar su propia familia, lo que no sería una tarea difícil ya que todos los jóvenes del pueblo estaban enamorados de ella, en cambio, su adorada niña no tenía interés alguno en ninguno de ellos ya que estaba completamente dedicada a cuidar de él.
Una mañana, se encontraba cambiando las sábanas y limpiando la habitación de su padre cuando accidentalmente dejó caer una pequeña caja de madera antigua y hermosamente ornamentada viendo que de ella, asomaba un papel que podía verse arrugado y amarillento. Sin poder resistirse a su deseo de saber de que se trataba, lo abrió para poder leerlo.
Luego de hacerlo, no pudo evitar caer de rodillas sobre el piso con lágrimas desbordando sus ojos cuando supo de que se trataba, pues era la nota que llevaba cuando su padre la encontró.
De repente, sintió que todo su mundo se desmoronaba, comprendió que su vida entera era una completa mentira lo que hizo que se sintiera desesperada sin saber que hacer con lo que acababa de descubrir. Si bien no podía dejar de pensar en lo mucho que amaba a su padre y más ahora que sabía la verdad, tampoco podía ignorar el hecho de que le hubiera mentido todos esos años, preguntándose porqué nunca le había dicho la verdad.
Finalmente, decidió nunca contarle a su padre que había descubierto la verdad pero sintió que, a partir de ese momento, jamás volvería a confiar o creer en nadie, ahora temía que todos pudieran engañarla.
Valery siguió con su vida como si nada hubiera pasado, por lo menos frente a los demás, pero la realidad era otra.
Se sentía asfixiada estando todo el día sola en la casa por lo que decidió salir a caminar por el bosque cerca del río cada vez con más frecuencia, hasta que se convirtió en una actividad cotidiana.
Valery se cambió a su camisón, encendió la vela en la cómoda junto a la ventana y se sentó en su cama a esperar. No pasó mucho tiempo antes de que comenzara a escuchar ruidos afuera en el balcón, con lo que supo enseguida que se trataba de Nehuel. Se apresuró para abrir la puerta y hacerlo pasar. Al abrir la puerta del balcón, la ráfaga de aire que entró, hizo volar su amplio camisón blanco y al ser de fina seda, la luz de la luna pasó a través de él, dejando vislumbrar su esbelta y contorneada figura. El camisón junto con sus largos rizos dorados ondeando con la brisa, la convirtieron en la visión más maravillosa y hermosa que había visto en su vida, vista desde donde él estaba, parecía flotar en el aire. De repente, la visión que Nehuel tenía frente a él, tenía un aura totalmente mística y sin darse cuenta, las palabras de la chamana habían comenzado a rezonar sin fin en su mente. Un momento después, estaba preguntándose muy seriamente si realmente ella era su Luna, si era la mujer
Valery llegó a casa, tendió la mesa, preparó la comida que Nehuel la había dado y subió las escaleras en busca de su padre. Valery: ..."Sr Jensen, la comida está servida, levántese y vístase antes de que se enfríe. Hoy comeremos liebre y patatas dulces asadas, un amigo lo hizo para nosotros"... Joseph: ..."Cómo usted mande madam"... contestó en tono de broma. Valery: ..."Muy bien padre, necesitas ayuda para vestirte?"... Joseph: ..."No pequeña, estoy bien, más que bien a decir verdad. Creo que ésta semana en casa me vendrá de maravilla"... Valery: ..."Excelente noticia padre, es realmente bueno que te estés sintiendo mejor. Ahora, vístete y baja"... Joseph: ..."Voy enseguida hija"... Valery bajó la escalera a toda prisa, tomó la comida que había dejado cerca de la estufa para mantenerla caliente y la puso sobre la mesa. Cortó la liebre, la sirvió en los platos junto con un par de patatas dulces y esperó a que su padre bajara. Mientras bajaba, Joseph sintió el agradable aroma de
Al comienzo del día, las horas parecían pasar muy lentamente para Nehuel pero, luego de que terminara su encuentro con la chamana, ya eran mas de las cuatro de la tarde y Valery no tardaría mucho tiempo en llegan a su punto de encuentro, por lo que corrió a su tienda para recoger su equipo de caza y salir al bosque. En ese momento, su padre apareció en su camino. Tecumseh: ..."Nehuel, has estado trabajando en toda la aldea hoy, no estas cansado? Saldrás de cacería otra vez, por que no vas con alguno de los muchachos?"... Nehuel: ..."Así es padre, he tratado de colaborar en todo lo que he podido pero, sabes que salir de cacería es mi momento de paz y serenidad. Sentir que puedo estar solo conmigo mismo es lo único que me ha ayudado a no perder la cabeza. Tú sabes que no estoy pasando por mi mejor momento, todos tienen sus ojos puestos sobre mi, me he convertido en algo como el chivo expiatorio de toda la manada y eso es demasiado para mí. Necesito este tiempo sólo para mí"... Tecumse
La anciana tomó un carbón encendido de la fogata y lo colocó dentro de un cuenco de barro. Le espolvoreó con una mezcla de hierbas molidas por encima, lo que generó una columna instantánea de humo blanco, mientras le daba una nueva bebida a Nehuel. Luego de que el denso humo hubiera llenado la choza por completo, Nehuel comenzó a sentirse mareado, parecía que todo empezaba a moverse a su alrededor y cuando pensó que ya no podría mantenerse en pie, la chamana colocó una de sus manos en su espalda y la otra sobre su pecho y lo condujo hacia el lecho cubierto por una piel de búfalo para recostarlo allí. Recitó unos cánticos que sólo ella conocía, comenzó a indicarle qué hacer. La idea era inducirlo a una especie de trance para hacer que su lobo interior tomara el control ya que, era necesario suprimir el control de la razón sobre el corazón, la rueda de su destino ya había sido puesta en marcha, ahora tenía que lograr que él dejara de ver a traves de la razón y comenzara a hacerlo a tra
Último capítulo