La anciana tomó un carbón encendido de la fogata y lo colocó dentro de un cuenco de barro. Le espolvoreó con una mezcla de hierbas molidas por encima, lo que generó una columna instantánea de humo blanco, mientras le daba una nueva bebida a Nehuel.
Luego de que el denso humo hubiera llenado la choza por completo, Nehuel comenzó a sentirse mareado, parecía que todo empezaba a moverse a su alrededor y cuando pensó que ya no podría mantenerse en pie, la chamana colocó una de sus manos en su espald