Capítulo treinta y dos.
Después de empacar lo necesario, Ethan y Ylva se prepararon para emprender su viaje. Habían tomado todo lo que creían necesitar, desde ropa y provisiones hasta algunas herramientas esenciales.
Ethan ayudó a Ylva a subir a su moto y le entregó un casco.
—Listo para partir, nevosa —dijo, sonriendo quería que ella se sintiera bien con ese viaje.
—Estoy lista —respondió Ylva, ajustándose el casco—. ¿Por qué ir en moto? ¿No llegamos más rápidos siendo nosotros?
El hombre soltó una risa antes de res